Mostrando entradas con la etiqueta Ocio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ocio. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de septiembre de 2007

La noche en blanco y en tinto

¡¡¡El salchichón y las bravas también son cultura!!!

Llega la segunda edición de la Noche en Blanco. La gran 'gimkana' de la cultura. Las doce pruebas de Asterix. El visitante puede desempolvar aquellas zapatillas de deporte con suspensión y cámara de aire, aquellas que compró en año nuevo con el propósito de salir a correr todas las tardes. Y es que el visitante debe estar preparado para recorrer muchos kilómetros, dada la vastedad de la oferta. Tanta caminata puede condenarnos a una sed y a un hambre profundos como un agujero negro. Ahí van algunas recomendaciones de entre los cerca de 300 bares y restaurantes que permanecerán abiertos durante la Noche en Blanco hasta las cinco de la madrugada. ¡Los chinos de la Gran Vía ya no son el único recurso para calmar esa hambre sonámbula!

En la zona de Lavapiés podremos acudir buscando avituallamiento al Soidemersol. Ésta es una de las terrazas con más leyenda de la calle Argumosa. Antes se llamaba 'Los Remedios' y se conocía popularmente como 'El Económico'. Entonces, el brillante grupo de pop 'La Buena Vida' les dedicó un disco al que llamaron 'Soidemersol', título consistente en la inversión del nombre original del bar. Algún tiempo más tarde, los nuevos dueños reformaron el local, adoptaron el nombre del disco de 'La Buena Vida' y los precios dejaron de ser tan económicos. Sin embargo, sigue manteniendo cierto encanto, y estará abierto hasta las cinco de la mañana del sábado "si los clientes responden a la llamada de la Noche en Blanco", según aseguran sus responsables. La cocina funcionará hasta la una, y después se servirán tostas, embutidos y platos fríos. El espectaculo más cercano será la intervención de Kristoffer Ardeña, llamada Monumentos comestibles, en la Plaza de Lavapiés, de 21 a 3 horas.

El Soidemersol alargará su horario con motivo de la Noche en Blanco

En la Plaza Isabel II, junto al Teatro Real, se puede buscar refrigerio en el 'Café del Real', un lugar acogedor para degustar buenos mojitos o apetitosos pedazos de tarta. Además, Micaela y Mercedes garantizan mucho arte en la atención al cliente. De hecho, Micaela se dedica también al mundo del teatro y ahora participa en el Teatro por la Identidad, que se da cita cada lunes en el Alfil. Por su parte, Mercedes se dedica a escribir algunos cuentos infantiles. Este lugar es estratégico para la Noche en Blanco, pues se encuentra al lado del Teatro Real, que podrá visitarse de 23 a 3 horas.

Quizás una de las citas obligatorias de la noche sea la sesión de Fibla, uno de los djs más importantes de la escena catalana. En ella, además, su música se fundirá con la literatura en el Centro Cultural Blanquerna. Uno de los bares que abrirán toda la noche cerca de este escenario, y también emparentado con la literatura, es el Café Gijón, que tendrá servicio de terraza si el tiempo acompaña, y en el que se servirán sus tradicionales callos y croquetas.



Y sin abandonar la comida madrileña más tradicional, la bocadillería El Brillante, frente al Museo Reina Sofía, también servirá sus afamados bocadillos de calamares durante buena parte de la noche. Si sus preferencias responden a una cena de cuchillo y tenedor, puede acudir, también en la plaza del Reina Sofía, a la pizzeria Pinocchio, que estará abierta hasta las tres de la madrugada.

Si alguien no tiene mucha curiosidad artística y quiere limitarse a hacer barra fija en los bares, una buena opción es la de acudir a El Águila, en el número dos de la calle La Palma. Estará abierto hasta las cinco de la madrugada y ofrecen un descuento especial para la Noche en Blanco: 3x2 en minis de calimocho y de cerveza, los cuales se pueden acompañar con tapas de oreja, bravas, albóndigas, alitas de pollo, etcétera. Ahora sólo falta desear el buen funcionamiento de las medidas que ha presentado el alcalde Gallardón para facilitar el transporte por los itinerarios de la Noche en Blanco.

lunes, 17 de septiembre de 2007

La Patrulla X abandona Madrid

Los cines X de la ciudad pierden espectadores

Luis lleva 22 años de su vida realizando la misma tarea: vender entradas en la sala X de la Corredera Baja de San Pablo. Sin embargo, Luis piensa que el final de sus días en este trabajo se acerca por la disminución constante de espectadores: "Durante los años 80 había entre 14 y 17 salas X en la ciudad, y actualmente sólo hay tres", asegura Luis. Sin embargo, otro experto en el tema, Nacho Vidal, héroe del porno nacional, no teme por el futuro de dichas salas, porque dice que allí "la gente va a buscar rollo, y así lo va a seguir haciendo", al mismo tiempo que asegura que nunca ha pisado una sala X.

Para arrojar luz sobre la verdadera situación del cine porno madrileño podríamos acudir a las estadísticas del Ministerio de Cultura, pero la verdad es que de poco sirven. Por ejemplo, según el Ministerio, existen dos salas que exhiben cine porno en la capital, cuando en realidad existen tres: en la calle Pozas, en la calle Duque de Alba y la citada en la Corredera Baja.

Según los datos oficiales, los números de la industria en Madrid en 2006 fueron de casi 600.000 euros de recaudación y más de 190.000 espectadores. Pero como se ha dicho, estas estadísticas no gozan de mucha credibilidad, pues el Ministerio se olvida de una de las salas X existentes en la capital. Si realizamos una comparativa con respecto a los último años observamos una caída en el número de espectadores (27.000 menos que en 2004) y en la recaudación (7.000 euros menos que en 2004). Luis achaca este descenso a un acceso cada vez más sencillo a contenidos porno (desde el dvd a Internet). En cualquier caso, estas cifras significan que la ciudad de Madrid quintuplica a la segunda ciudad española con más espectadores, que es Valencia según los datos del Ministerio.

Una muestra del declive de la industria, además de en el número de salas, se encuentra en el cartelismo. Actualmente, las películas se anuncian a través de rudimentarios carteles, hechos a mano con un par de rotuladores y que simplemente reflejan el título de la película. Antiguamente, a pesar de estar hechos a mano, "los carteles estaban mucho más elaborados", recuerda Luis.

Esta situación de crisis choca con la buena salud de las salas X en otros países, como Estados Unidos, según Luis. De hecho, en Estados Unidos, "los ingresos de la industria en su conjunto -incluyendo revistas, páginas web, canales por cable y películas para circuitos privados como hoteles y sex-shops- ascendían a 14.000 millones de dólares anuales, una cifra que superaba en Estados Unidos, desde luego, los ingresos de la industria cinematográfica tradicional, pero también los del negocio del deporte profesional: beisbol, fútbol americano y baloncesto juntos". Estas son palabras recogidas de La ceremonia del porno, el último premio de Ensayo Anagrama, en referencia a "Naked capitalists", un artículo publicado en mayo de 2001 en New York Times por Frank Rich.

Tal vez la salida a esta crisis se encuentre en la reconversión de los salas X en cines convencionales, algo parecido a lo que sucedió con el Teatro Alfil, el cual, según cuenta Luis, fue en la antigüedad uno de las primeras salas porno de la ciudad. De hecho, la sala de la Corredera es bastante amplia, pues tiene más de 200 butacas, y ya fue un cine convencional antes de su conversión al porno en 1982.

Entre la visión romántica que ofrece Luis de las salas X y la visión realista de Nacho Vidal, lo cierto es que tal vez Luis tenga que buscarse otro trabajo en breve, por el declive de las salas X que muestran los números. Entonces tal vez Luis tenga que pasear su currículum por muchas empresas: "Hombre busca trabajo con experiencia de veinte años como taquillero de cine porno". Luis contempla esta perspectiva con filosofía: "Todo tiene su momento álgido y su declive. Cuando llegue el día del cierre tendré que buscar otra cosa y seguir trabajando. Y ya está".

lunes, 10 de septiembre de 2007

La discoteca silenciosa del Debod


El baile se apoderó del Templo del Debod. La música procedía de los
auriculares de la gente.


El pasado sábado se organizó una discoteca silenciosa y al aire libre en el Templo del Debod. Ante la mirada atónita de los paseantes, una veintena de personas comenzaron a bailar, a las 20.11 horas, al son que marcaban sus propios auriculares. Así de absurdo y así de divertido. Los participantes, convocados a través de Internet, respondieron de este modo a la cita de madridmobs, un colectivo que reivindica el uso lúdico de la calle.

No es la primera intervención de este grupo, pues ya hicieron una batalla de almohadas en la Plaza de los Cubos, o se pasearon en fila india con paraguas desplegados por los alrededores de la Puerta del Sol.

Este colectivo se inspira en las 'flash mobs', unas intervenciones que nacieron en Nueva York en el año 2003. En ellas, un grupo lanza una convocatoria a través de una página web, correos electrónicos y mensajes de móviles (el célebre "pásalo"). Entonces, se acuerda la reunión del grupo en un espacio público y realizan una acción absurda de escasa duración, para sorpresa de todos. Además, los participantes no se conocen necesariamente entre ellos, lo que ofrece un valor añadido a la intervención, pues se convierte en un modo de conocer gente y compartir experiencias.

Así sucedió en la cita del sábado. Los participantes llegaron al los jardines del Debod con unos diez minutos de antelación. El cruce de miradas y los vistazos continuos al reloj delataban a los que iban a tomar parte en la actuación. A las 20.11, con timidez, los diferentes grupos se pusieron los auriculares y comenzaron a dar rienda suelta al baile. Poco a poco, los diferentes grupos se fueron reuniendo, y más tarde comenzaron a intercambiar conversaciones e, incluso, a intercambiar los auriculares para escuchar la música de los demás. Los triunfadores de la tarde fueron la música electrónica y el rock independiente.

Desde su origen, estas actuaciones se han extendido a lo largo del mundo. La primera 'flash mob' europea se organizó en Roma, donde un nutrido grupo de gente se dirigió a una famosa librería para preguntar por libros que jamás habían sido editados.

Estas convocatorias tecnológicas también pueden contener una reivindicación política. El libro de referencia de este movimiento se llama Multitudes inteligentes, escrito por Howard Rheinold. El caso más citado e influyente en España es el de los mensajes de móvil que circularon el 13 de marzo de 2004, un día antes de las Elecciones Generales, los cuales motivaron una concentración ante la sede del Partido Popular para reclamar más información sobre los atentados terroristas del 11-M. A nivel mundial, el caso más célebre es la caída del presidente Filipino Joseph Estrada, en 2001, tras unas concentraciones espontáneas convocadas a través del teléfono móvil.

Si quieres estar al corriente de las próximas intervenciones puedes suscribirte a la lista de correo de madridmobs.